
El año 2012, Mauricio Garay crea el nuevo instrumento chileno de cuerda pulsada Vihuela Andina, que nace tras la necesidad de concebir un instrumento representativo de nuestra cultura con las mismas posibilidades musicales que la guitarra, pero con una sonoridad aproximada a la del Ronroco (charango barítono), y la Vihuela Renacentista, introducida en América Latina por los españoles en el siglo XVI.